La restauración comercial española, que aglutina a los establecimientos de servicio rápido y de servicio completo como restaurantes (a la carta o de menú), bares, cafeterías o locales de comida rápida, lleva ya cuatro años de descenso continuo, tanto en visitas, como en ventas.
Los resultados de este ejercicio indican que la caída en 2011 ha sido de un -6% en facturación y de 8 visitas anuales per cápita de media.
Los últimos datos sobre el sector presentados por la consultora NPD Group revelan que se han perdido más de 348 millones de visitas a este tipo de establecimientos, de las que 8 de cada 10 corresponden a establecimientos de servicio rápido, y donde el 70% de los mismos se asocian a bares de tapas y cafeterías.
Y a menos afluencia, menos ingresos, pues aunque se mantiene el gasto medio de 3,59 € y 2,25 € para la tapa o el café, respectivamente, se ha reducido la frecuencia en que se acude a ellos. En total, se ha perdido en un año un volumen de ventas cercano a los 1.930 millones de euros.
Las cerca de 5.324 millones de visitas al año en el total del sector de la restauración comercial supone un descenso del 6% con respecto al año anterior, para situar el listón de las ventas en 30.214 millones de euros.
¿A qué están renunciando los españoles?
El estudio de NPD Group lo deja claro: renuncian a desayunos y picoteo, pero no a las comidas principales.
Los consumidores españoles ligan su consumo especialmente al ámbito de los establecimientos de servicio rápido, donde no sólo están las cadenas de la llamada comida rápida, sino también los bares y cafeterías, que son los más sensibles a cambios económicos y descensos del poder adquisitivo.
Así, dentro del conjunto de la restauración comercial, los restaurantes de servicio completo, incluyendo establecimientos a la carta, de menú e internacionales, tuvieron un descenso del 4,2%, mientras que los de servicio rápido bajaron un 6,8%.
Volviendo al conjunto del sector de la restauración comercial, en visitas por persona al año se registran 115 salidas de media, frente a las 123 del ejercicio anterior (2010), lo que supone una fuerte desaceleración frente a ejercicios anteriores, motivada básicamente por la aplicación de la ley anti-tabaco, a principios del año pasado.
Así, siendo el ticket medio del sector restauración comercial de 5,67 € por persona puede parecer poco de forma individual, pero si multiplicamos por las visitas perdidas la merma para el sector resulta más que grave. Se han perdido más de 728 millones de visitas desde 2008, lo que supone la desaparición de 4.580 millones de euros de ingresos.
Por edad, los jóvenes de entre 25 y 34 años son los que más han reducido sus consumos en establecimientos de restauración comercial, pues han disminuido en 26 visitas anuales su actividad al año, siendo también el segmento más castigado por el desempleo.
Los mayores de 50 años apenas se han percatado del descenso por ahora, con una reducción de tres visitas anuales; mientras que las visitas de menores de edad han mantenido su nivel estable, constituyendo una zona clave para el sostenimiento del mercado.
Por otro lado, y pese a que los consumos en el local son los mas afectados por estas caídas de tráfico, podemos encontrar áreas en las que las ventas se mantienen e, incluso, crecen.
Entre ellas, destacan las compras realizadas en restaurantes para consumir en casa, que crecieron más de un 5%, impulsadas por la comida para llevar y los envíos a domicilio, lo cual demuestra que aunque tratamos de ahorrar en nuestras salidas seguimos acudiendo a estos establecimientos por motivos de comodidad o funcionalidad.
En cuanto a las motivaciones para ir a establecimientos de restauración comerciales, se pueden incluso segmentar por el tipo de lugar:
– En establecimientos de menú o servicio completo, 1 de cada 4 visitas sigue correspondiendo a personas que acuden en familia o lo hacen con su pareja. El 33% responde a motivos de comodidad.
– En los establecimientos de servicio rápido, gana presencia salir con los niños, generando otra área de ganancia en este sufrido mercado, con aumentos de tráfico netos. Este segmento ha crecido un 1%, frente a la caída del -26% entre los jóvenes de entre 25 y 34 años, lo que da idea de la importancia de subir aunque sea un único punto porcentual y lo que supone para los establecimientos.