La autora establece el sistema para identificar mediante una técnica muy sencilla a cada cliente con su concreta comanda, evitando así que el camarero interrumpa innecesariamente la conversación de los comensales
Que no se ofendan los camareros. Este título se podría aplicar en otro contexto a cualesquiera otros profesionales, porque lo cierto es que cuando tratamos de estas cuestiones, si podemos, es mejor no tener que confiar en la memoria del ser humano, porque esta, antes o después siempre falla. Por contra, si mediante un sistema de organización conseguimos que la realización de ciertos actos, en vez de depender de que un ser humano se acuerde en un momento dado de algo, dependa de la simple aplicación de un método, casi nunca fallaremos.
Ahora veremos como esto que acabamos de decir es cierto.
Todos sabemos lo molesto que es, que el camarero interrumpa la conversación de la mesa para preguntar, por ejemplo: ¿espárragos?, ¿consomé?. Esta interrupción se puede evitar, y para evitarlo no es necesario confiar en la memoria del camarero. Esta interrupción que en según que tipo de comidas es extremadamente molesta, por ejemplo, en almuerzos de negocios, íntimos o de familia, además demuestra al cliente que el camarero no recuerda lo que él le pide. Contribuye a que el cliente tenga la sensación de que no se le hace caso, de que no se le sirve bien. Es decir, al efecto inmediato y negativo, de interrumpir la conversación del cliente, se le añade otro efecto, ya no inmediato, si no que mediato, con efectos más lentos, que provoca que el cliente tenga la sensación final de que él no es importante, ni tan siquiera recuerdan lo que ha pedido para comer, y ello implica a la larga perder al cliente con más facilidad.
Debemos inculcar a los camareros y personal de sala en general, que el saber identificar a cada cliente con su concreta comanda, es una de las claves básicas del buen servicio.
Esta identificación que es propia de los establecimientos de gran lujo, la podemos exigir a nuestros camareros, con independencia de la categoría de nuestro establecimiento, aplicando la técnica del mapa de mesa que se explicará seguidamente.
QUE MOLESTO ES QUE EL CAMARERO INTERRUMPA LA CONVERSACIÓN DE LA MESA PARA PREGUNTAR POR EJEMPLO: ¿ESPÁRRAGOS? ¿CONSOMÉ? ESTÁ INTERRUPCIÓN SE PUEDE EVITAR
Piensen además que la técnica de “Mapa de Mesa” además de servir para evitar interrumpir la conversación del cliente de forma innecesaria y conseguir que el cliente se sienta bien atendido, sirve para que las mesas se sirvan con mayor rapidez, implicando que, en general, toda la sala esté mejor atendida al ser servida con mayor puntualidad. Lo que a su vez facilita que los clientes puedan pedir más comida y bebida, que puedan repetir y por supuesto, al final, todos estos efectos se convierten en más facturación, en más dinero para el hostelero o restaurador, y en más satisfacción para el cliente.
ESTA TÉCNICA ES MUY SENCILLA, SE TRATA DE DIBUJOS EN LA MISMA PÁGINA DE LA COMANDA, UN PEQUEÑO MAPA DE MESA SIGUIENDO LOS EJEMPLOS QUE MOSTRAMOS EN ESTE MISMO ARTÍCULO
Esta técnica es muy sencilla, se trata de dibujos en la página de “comanda”, un pequeño mapa de la mesa siguiendo los ejemplos que mostramos en la “Hoja de Mapas”. Como ven, no es necesario ser cartógrafo ni artista para hacer realidad uno de estos mapas. Pero como ven consiguen que el camarero no tenga que interrumpir la conversación de los clientes. Estas técnicas que se aplican en los restaurantes de gran lujo, son las que consiguen aumentar el confort de nuestros clientes, y al final irremediablemente provocan su satisfacción, lo que a su vez implica siempre mayor facturación para nuestro establecimiento.
Enseñen esta técnica a su personal, es fácil y no cuesta dinero, no pueden perder nada por aplicarla.
Por Marta Montull Lehman