Con motivo del Día Internacional del Chocolate (13 de septiembre), los restaurantes Azul Mediterráneo (Valladolid), Arrope (Rueda) y Egun-On (Madrid) presentan tres propuestas gastronómicas que reinterpretan el uso del cacao en la alta repostería.

Azul Mediterráneo destaca con su postre «Todo Chocolate», un juego de texturas e intensidades con el sello de su cocina galardonada por la Guía Michelin.
Arrope fusiona cacao de producción local con ingredientes de temporada como la calabaza y la almendra, integrado en un concepto de alta cocina subterránea.
Por su parte, Egun-On revisita la receta tradicional del flan combinando la cremosidad del chocolate blanco con la intensidad del pistacho de Sicilia.
El 13 de septiembre se celebra el Día Internacional del Chocolate y tres restaurantes indispensables se han tomado esta fecha muy en serio con tres postres brutales.
En Valladolid, Azul Mediterráneo se marca un milhojas de chocolate en varias texturas con un toque fresco de fruta de la pasión y helado de avellana.
En Rueda, Arrope prepara un postre muy otoñal mezclando cacao artesano local con calabaza, almendra y un guiño solidario. Y en Madrid, Egun-On le da una vuelta al flan tradicional preparándolo con chocolate blanco y pistacho siciliano. ¡Una excusa perfecta para darse un homenaje dulce!
Día Internacional del Chocolate: tres restaurantes, tres formas distintas de rendirle homenaje
Una propuesta con chocolate en diferentes texturas, una combinación con ingredientes de temporada y un flan que reinterpreta un clásico protagonizan las propuestas de Azul Mediterráneo, Arrope y Egun-On
Madrid / Valladolid (septiembre 2026). El 13 de septiembre se celebra el Día Internacional del Chocolate, una fecha que tres restaurantes aprovechan para reivindicar el cacao desde diferentes perspectivas. Azul Mediterráneo, en Valladolid, propone un postre que juega con distintas texturas e intensidades; Arrope, en Rueda (Valladolid), combina cacao, calabaza y almendra para poner el foco en el producto de temporada; y Egun-On, en Madrid, combina chocolate blanco y pistacho en un flan que da una vuelta a una receta tradicional.

- AZUL MEDITERRÁNEO: Todo chocolate, un recorrido por distintas caras del cacao
«Azul Mediterráneo propone un postre que juega con distintas texturas e intensidades; Arrope combina cacao, calabaza y almendra para poner el foco en el producto de temporada; y Egun-On combina chocolate blanco y pistacho en un flan que da una vuelta a una receta tradicional.«
Todo Chocolate es la propuesta que Azul Mediterráneo, en Valladolid, dedica a los amantes de uno de los ingredientes más apreciados de la repostería. Su presentación, formada por varias capas de brownie, mousse y crujiente de chocolate, recuerda a un milhojas y reúne diferentes texturas e intensidades en un mismo postre.
La combinación se completa con cacao y una ganache acompañada de un helado de avellana, fruta de la pasión y frambuesa, que aporta un contrapunto fresco y ligeramente ácido al conjunto.
La propuesta encaja con la filosofía de Azul Mediterráneo, arrocería vallisoletana abierta en 2022 bajo la dirección del chef Juan Carlos Jiménez Pradas.
Su carta, de inspiración mediterránea, gira en torno a arroces de autor, tapas creativas y platos de alta cocina que combinan producto, técnica e innovación. Este trabajo ha obtenido varios premios en prestigiosos concursos de pinchos y ha contribuido a que el restaurante figure entre los recomendados por la Guía Michelin.

Los postres ARROPE: Cacao, calabaza y almendra, el lado más otoñal del chocolate
«Arrope presenta Cacao, calabaza y almendra… entrelaza la intensidad del cacao con el delicado dulzor de la calabaza y el toque crujiente de la almendra, utilizando cacao del obrador artesano Chocolate Juan Ruiz.»
Arrope, en Rueda (Valladolid), presenta Cacao, calabaza y almendra, un postre de la chef Elena García —responsable de la parte dulce— que encuentra en el chocolate un punto de partida para combinar sabores, texturas y productos estrechamente ligados a la temporada. Se entrelaza la intensidad del cacao con el delicado dulzor de la calabaza y el toque crujiente de la almendra.
El cacao de este postre procede de Chocolate Juan Ruiz, obrador artesano de Rueda. El restaurante suma un tercer guiño al chocolate en su Petit four, elaborado con Cacao Feliz, una marca social cuyos beneficios se destinan a proyectos en comunidades productoras de cacao.

Arrope está ubicado en las históricas galerías subterráneas de Yllera Bodegas y Viñedos, en el corazón de Rueda. Al frente de la cocina está el chef Nauzet Betancort, cuya propuesta parte del respeto por el producto de temporada y por la despensa de Castilla y León, reinterpretando recetas y sabores tradicionales desde una mirada contemporánea.
La experiencia se completa con la selección de vinos de Roberto Simal, en un espacio donde gastronomía, territorio y cultura del vino conviven bajo tierra.

- EGUN-ON: Flan de chocolate blanco y pistacho, un clásico renovado
«El Flan de chocolate blanco y pistachos es una de las propuestas dulces de Egun-On… la cremosidad del chocolate blanco se combina con la intensidad aromática y el sabor más pronunciado de esta variedad de pistacho.»
El Flan de chocolate blanco y pistachos es una de las propuestas dulces de Egun-On, restaurante del barrio madrileño de Barajas. Una versión diferente de un postre tan reconocible como el flan, elaborado con chocolate blanco y pistacho siciliano.
La cremosidad y suavidad del chocolate blanco se combinan con la intensidad aromática y el sabor más pronunciado de esta variedad de pistacho. El resultado es un postre delicado que se ha convertido en una de las opciones dulces más demandadas de Egun-On. Una manera de acercarse al chocolate desde una perspectiva menos convencional.

Al frente de Egun-On está
Edu Collado
quien, tras tomar el relevo del restaurante familiar, ha construido una propuesta basada en el producto y en una cocina honesta, con raíces en la tradición vasca y toques personales. Su carta combina pescados, mariscos y carnes con elaboraciones clásicas y otras más creativas, mientras que los postres caseros también ocupan un lugar destacado. El restaurante, pequeño e íntimo, mantiene así el espíritu de un y una apuesta clara por el producto como eje de su cocina.






